Cuando nuestro bebé llega a casa son muchas cosas las que debemos aprender. La teoría es fácil leerla en libros, blogs o en forma de consejos de familia y amigos. Pero cuando nos vemos delante de nuestro recién nacido es inevitable sentir un poco de vértigo, ¿verdad?
Una de las cosas más importantes en esos primeros días, además de la alimentación o la higiene es el sueño. Para favorecer un descanso seguro hemos de tener en cuenta algunos consejos muy sencillos que Silvia nos muestra en el siguiente videopost.
¿Cómo fueron los primeros días con vuestro bebé en casa? ¿Tenéis algún truco que queráis compartir con la Comunidad? ¡Nos encantará conocerlo!
¡Hola!
El momento del sueño es muy importante para nuestros hijos. De recién nacidos son muchas las horas que pasan durmiendo y los padres debemos favorecer que su sueño sea tranquilo y sobre todo seguro.
Prevenir, en este caso, es una tarea doblemente importante y no debemos descuidar ningún detalle. Por eso hoy quiero daros algunos consejos sobre cómo debemos acostar al bebé.
En primer lugar, recordaros que el mejor lugar para el descanso de nuestro bebé es la habitación de los padres en los primeros meses de vida.
Tanto en la cuna como en la cama es importante que retiremos cualquier objeto próximo que pudiera caer o lastimar al bebé.
Siempre es conveniente tenerle cerca de una ventana, pues la luz solar es muy recomendable por la vitamina D que aportará a nuestro pequeño. Como sabéis 30 minutos de exposición solar serán suficientes para que su pequeño cuerpo pueda sintetizarla. Así pues tener a nuestro hijo cercano a una ventana sobre todo en los meses de menos luz puede ayudarnos a que tenga ese aporte tan necesario.
La temperatura de la habitación debe ser siempre constante, sin cambios bruscos. Lo ideal es que ronde entre los 22-24º. Aunque en los meses más calurosos no siempre es fácil.
Si nuestro bebé duerme en la cuna no debemos poner dentro de ella muñecos, objetos, mantitas, arrullos ni nada que pudiera impedirle respirar en caso de que se moviera. La cuna sólo debe tener el protector de barrotes para que no se golpee.
Si utilizas sábanas, mantas o colchas éstos no deben sobrepasar nunca los hombros de tu bebé. Una opción que yo os recomiendo puesto que la he utilizado con mi hijo son los sacos para dormir. Los hay más gruesos o más ligeros, en función de la época del año. Nos aseguramos que siempre están tapaditos y además muy seguros.
Se recomienda no utilizar almohadas para que la columna del bebé esté recta cuando se le tumba en la cuna o en la cama.
Y lo más importante, tal y como recomiendan desde la Asociación Española de Pediatría, es ponerle a dormir boca arriba, al menos en el primer año de vida. Y cuando nuestro bebé sea un poco más mayorcito, mientras esté despierto debemos ponerle a ratitos boca abajo para facilitar su desarrollo motor. Siempre con vigilancia y durante un corto periodo de tiempo. Poco a poco será nuestro bebé quien vaya eligiendo su postura.
Espero que estos consejos os hayan sido de utilidad. Os espero en el próximo videopost.


