La higiene y los cuidados básicos del bebé son uno de los aspectos que más preocupa a los padres en los primeros meses de vida del recién nacido. La piel de los pequeños es sumamente delicada y, en ocasiones, a pesar de extremar las precauciones y ser muy cuidadosos, pueden sobrevenir irritaciones como la dermatitis del pañal. Es algo que muchos bebés pueden llegar a padecer.
Por ese motivo, hoy Silvia nos acerca algunas recomendaciones para evitar que esto suceda o bien para aliviar a nuestro chiquitín si la dermatitis ya ha aparecido. ¿Vuestros bebés la han sufrido?, ¿añadirías algún consejo en base a vuestra experiencia? Nos encantaría que lo compartieseis con la Comunidad.
¡Hola amigos!
Cuando nuestro bebé llega a nuestras vidas, también llegan los pañales y los continuos cambios, sobre todo en los primeros meses. A los recién nacidos es normal hacerles entre 10 y 12 cambios. Poco a poco, a medida que van creciendo, se van espaciando, ¡lo cual también supone un ahorro! Debemos cuidar mucho la higiene de esa zona, pero muchas veces es inevitable que se produzca la llamada dermatitis del pañal. Esta afección se puede presentar en cualquier momento, pero se da especialmente en bebés de entre 9 y 12 meses de edad. Es una reacción inflamatoria de la piel que puede llegar a ser muy dolorosa para nuestro bebé.
¿Qué podemos hacer si comienza a aparecer esta irritación y no mejora?:
- Aunque la higiene de la zona del pañal es muy importante, debemos evitar el lavado excesivo pues eliminaríamos la barrera protectora natural de la piel. Con un baño diario y extremando la higiene en cada cambio es suficiente.
- Debemos cambiar el pañal tan a menudo como nos sea posible. Esta irritación es fruto del pis y las deposiciones en contacto con la delicada piel de esa zona. Si cambiamos frecuentemente el pañal, evitaremos el contacto prolongado del culete con aquello que irrita a nuestro bebé.
- Es importante utilizar jabones específicos para bebés, con fórmulas sin jabón que respeten y favorezcan la formación del manto ácido de la piel.
- Tened siempre a mano una crema específica que actuará como barrera evitando que las deposiciones afecten a la piel.
- Elegid pañales que permitan la máxima transpiración. En este sentido, no debemos ponerlos muy apretados aunque tampoco muy sueltos para evitar los roces.
- Es importante elegir la talla de pañal más adecuada a cada bebé, para favorecer un ajuste correcto.
- Si el tiempo lo permite, es conveniente dejar al bebé con el culete al aire un ratito al día. Favorece que las irritaciones se sequen y se evitan escoceduras.
Poco a poco la piel de la zona del pañal irá mejorando y nuestro bebé se sentirá más tranquilo. Pero, para evitar que se vuelva a producir o que sea lo más leve posible, debemos ser muy constantes en sus cuidados.
Espero que estos consejos os hayan sido de utilidad. ¡Os veo en el próximo vídeo!


