Comunidad virtual de madres, cibertribu, madres blogueras …, las madres hacemos correr ríos de tinta últimamente. Pero ¿y los padres?, ¿qué papel juegan en esta aventura de la crianza de los hijos?
Las mujeres reivindicamos poder vivir nuestra maternidad en toda su plenitud. Muchas optamos por una crianza basada en el respeto, el apego, el cariño sin límites. Pero en ocasiones se nos olvida hablar de nuestros compañeros de viaje, los padres de nuestros hijos.
Me atrevo a decir que la paternidad está de moda. En las últimas décadas muchos son los cambios acontecidos. Hasta no hace mucho tiempo los hombres no atendían cosas como cambiar pañales, alimentar, despertar en las noches de enfermedad o malos sueños, educar, poner límites, jugar en el parque. En definitiva, no compartían la infancia de sus hijos. Los padres delegaban por completo en las madres. Y
la mujer, estoicamente, se hacía cargo de todo. Se daba por hecho que era la encargada de atender, cuidar y criar a los hijos. Recuerdo haber escuchado en más de una ocasión algo así como “eso es cosa de mujeres”.
Pero las cosas están cambiando, aunque aún queda mucho trabajo por hacer. Y lo que a mi me gusta llamar R-evolución, también ha llegado a la paternidad. Los hombres, los padres, ahora sí son parte activa y participativa en la crianza y educación de los hijos.
Todavía recuerdo con orgullo como mi pareja asistió emocionado e ilusionado a las clases de preparación al parto. Recuerdo cómo descubrió y leyó con avidez a Carlos González y otros textos sobre crianza y lactancia. Revivo en mi memoria cómo disfrutaba viendo lactar a nuestro hijo, o durmiendo a su lado. Veo como cada día lee atento y entusiasmado los blogs de maternidad y crianza, o todo lo relacionado en las redes sociales. Disfruto cada día viendo como padre e hijo disfrutan el uno del otro, se quieren, se necesitan.
Juntos nos hemos hecho padres, juntos hemos madurado esta faceta personal que tantas satisfacciones y quebraderos de cabeza nos da.
Así que cuando hablamos de R-evolución maternal creo que sin darnos cuenta los excluimos. Más bien deberíamos hablar de R-evolución familiar. Todo lo que yo hago, pido o exijo lo hago para y por mi familia. Y Él también. Papá quiere una jornada laboral que le permita disfrutar, educar y estar con su hijo y su familia. Papá quiere aprender y asistir a las charlas y conferencias relacionadas con la crianza. Papá quiere asistir a un Grupo de Madres y/o padres para compartir ideas, preocupaciones, dudas. Papá quiere que los niños sean criados con respeto y apego. Papá quiere que madres e hijos puedan estar juntos el mayor tiempo posible mientras son bebés y dure la lactancia. Papá cree y defiende el parto respetado y la lactancia a demanda. Papá quiere las mismas cosas que Mamá. Aquí está la esencia de esta evolución y a su vez revolución. Aquí reside nuestra igualdad, no en nuestra sexualidad.
La familia es el pilar básico de cualquier sociedad, y en la nuestra la estamos despreciando. Somos esclavos de lo laboral y pensamos que dando a nuestros hijosbienes materiales cumplimos nuestro deber. La mejor herencia que podemos dar a nuestros niños es una crianza amorosa, respetuosa, donde mamá y papá estén. Da igual el tiempo de calidad, o el tiempo en cantidad, se trata de darles tiempo sin más.
La familia, la paternidad, la maternidad, todo ha de ser sinónimo.



Ufff… el papel del hombre ha cambiado mucho en las últimas décadas. También en su rol de padre.
Sin embargo, creo que siempre será difícil para el padre involucrarse por igual en el embarazo y en las primeras etapas del bebé, donde la madre tiene un papel protagonista.
Totalmente de acuerdo en lo del trabajo. Creo que el avance de la sociedad debe implicar trabajar cada vez menos y vivir más.
¡Muchas gracias Aprendiz de Papá! Nos encanta contar con tu testimonio de padre ¡Gracias por estar ahí!
El papel del padre es fundamental en la crianza de l@s hij@s.
Si no hubiese sido por mi pareja, los primeros meses de vida de nuestra hija, no se que hubiese sido de nosotras. El se encargaba de la casa mientras yo me dedicaba exclusivamente a la nena, y el papá sacaba tiempo también para dormirla en brazos, bañarla, etc.
Somos una familia. Me gusta lo de revolución familiar.
¡Gracias Carol por tu comentario! Acuñamos el concepto “revolución familiar” entonces
Uy!! gracias por darnos el permiso, el lugar y la importancia que ustedes han concedido a los hombre (padres) en el lugar de la crianza. Menos mal que ustedes creen que el padre tiene algo que hacer y menos mal y ustedes consideran que es importante. Que sería de los hombres si las mujeres no le dieran el permiso!! El derecho a la paternidad es un derecho natural, lo vean las madres tan involucradas en la crianza o no. Me asombra que se pregunten donde están los padres. Es porque ellos no están? es porque estás (madre) tan ocupada que lo obvias? es porque elegiste a un ausente como padre de tus hijos? El hombre (padre) está ahí, a tu lado…lo ves? Si no está, pregúntate cómo tuviste un hijo con alguien que no está. Nosotros tenemos el derecho natural de ser padres y el derecho inalienable de ser padres, no madres, madre ya tiene el niño una. Y ser padres es otra forma distinta. Los dos no podemos ser madres. Respeten, vean, acepten, disfruten….del compañero que está al lado!!
Muchas gracias Álex por tu reflexión. “Respeten, vean, acepten, disfruten….del compañero que está al lado” Suscribimos tus palabras. Un abrazo
Estoy absolutamente de acuerdo en todo le descrito, y aún diría más, los gobiernos se empeñan en hacernos pensar que los países evolucionados son aquellos con crecimiento económico, aquellos donde se trabaja de sol a sol y nos venden como igualdad que hombres y mujeres trabajemos sin fin…no señoras y señores, un país próspero es aquel que protege las familias , que alienta la formación de éstas, que protege la infancia porque serán los trabajadores,las madres y los padres del futuro,aquel que entiende que el futuro de un país emergente pasa por la protección de la maternidad/paternidad del presente,conciliación familiar, reducción de jornada,igualdad en el derecho al cuidado del “cachorro”.Gracias a los hombres por daros cuenta de lo que os estabais perdiendo a tiempo para disfrutar de vuestros pequeños, sois la clave para convertir a vuestros niños y niñas en mujeres y hombres felices que repetirán el patrón que han visto en su infancia.¡Hombres:exigid el derecho a vuestras obligaciones!
Genial, me ha encantado!!!
Estoy muy de acuerdo con lo que has escrito. Es un gusto poder ser testigo en primera persona de este gran cambio, que era tan necesario.
¡Muchas gracias por tu comentario Mamá (contra) corriente! Abrazos